Un irrigador bucal es un dispositivo que emite un chorro de agua para que pase entre los dientes y las encías, eliminando así los restos de comida y placa que se acumulan en dichas zonas, y que son de difícil acceso para su eliminación con el cepillado habitual.
El uso del irrigador se debe realizar antes del cepillado, pues una vez eliminados esos restos, la pasta y el colutorio penetrarán en esas zonas, siendo el cepillado mucho más efectivo.
Es muy fácil de usar. Solo tienes que seguir estos sencillos pasos:
- Es aconsejable llenar el depósito con agua templada, de esta forma, las personas que presenten sensibilidad, no tendrán problemas a la hora de usarlo.
- Como norma general, los irrigadores tienen diferentes velocidades, y se puede adaptar la fuerza del chorro al gusto del consumidor.
- Para evitar salpicar todo el baño/aseo, se puede inclinar sobre el lavabo para hacer que el agua descienda directamente al desagüe.
- Una vez en esta posición, se debe introducir la punta del irrigador en boca. Se acciona el chorro y se va dibujando el contorno de la encía con el agua, intentando hacerla pasar por la zona interproximal de todos los dientes y el cuello de los mismos. Se hará tanto por la cara externa (zona vestibular) como por la cara interna (zona lingual y palatina) de dientes y encías.
- Realizado este proceso, se podrá valorar que la higiene ya está siendo efectiva.
- Finalmente, se realizará el cepillado habitual seguido del uso del colutorio sin alcohol.
- Importante no enjuagarse con agua posteriormente, de esta manera, la pasta y el colutorio también cumplirán su función.
¿Cómo fue su primera experiencia con el uso del irrigador?
Le invito a dejar su comentario. 😄🦷✨

Un comentario
La primera vez un caos, pero una vez te haces a como usarlo, es una maravilla. Es una herramienta poco conocida pero al usarlo antes del cepillado, nos aseguramos que la pasta de dientes penetre bien por todas las zona y la limpieza sea mas eficaz. Yo lo recomiendo a todo el mundo 🤗